Nov
2009
¡Dios mío!
Escrito por Pilar Mejia en Aplicaciones informáticas, Diseñadores, Dormitorio, Espacios, Menaje, Oficina, Otros, vanguardista
¡Es un milagro! Un regalo de Dios a la humanidad y la prueba inequívoca de que él y su ejército ya están actualizados en lo que a tecnología e imagen se refiere. Ya no hay forma de escaparse de su designios, no hay excusas para no llevarlo siempre con nosotros, ya nada, ni siquiera los adelantos tecnológicos y el desarrollo cultural de la humanidad entera puede separarnos del poder supremo.
Recuerdo perfectamente cuando mi madre me llevó por primera vez a la iglesia y me inscribió en el curso de preparación para recibir la Primera Comunión, obviamente ya me encontraba bautizada. También recuerdo que me sorprendió saber que después de la Primera Comunión debía, mediante el rito de la Confirmación, reafimar mi fé y seguir un camino que me llevaría a elegir entre el Matrimonio o por tomar los votos. Lo triste es que después de eso, según los ritos católicos, lo que precede es recibir los santos óleos, quiero decir morir pero en la Ley de Dios. Yo ya me casé y espero que lo óleos me los den dentro de mucho tiempo, tengo aun un viaje pendiente a la India.

Lo cierto es que ahora tengo la posibilidad de recuperar una de la manías que tenía cuando era niña; me encantaba llevar un crucifijo conmigo. Pensaba que si se me aparecía un vampiro o una bruja podría espantarlos mostrándolo. El dispositivo de almacenamiento masivo SAINT B es una memoria USB portátil con capacidad de 1GB con forma de crucifijo. Sirve para guardar música y almacenarla en formato MP3, también para sintonizar la radio. Es compatible con entornos PC y MAC. Mide 75 mm x 52 mm x 9 mm y pesa 82 gramos. Mayor información en la página Web www.manworksdesign.com

