¿Por qué un acanto (acanthus mollis) es solo una planta y no aquella especie que simboliza el amor prohibido de Fidias representado en los capiteles corintios?
¿Era hace más de 150 años Lewis Carroll un lunático al escribir Alicia en el País de Las Maravillas, o era un visionario?
¿Y Bomarzo? Viterbo, Italia*.¿Habéis sido tocados por este jardín de las fieras como erróneamente se le denomina?
Os pregunto esto porque humildemente creo que no, que nada más lejos de la realidad, que es ciego de espíritu pensar que una especie quede transformada en hoja y se trunque así la tradición de los pueblos, o que Alicia quede en un libro más, obviando la puerta y el camino de un alucinógeno y profundo viaje, pero de nuevo: …¿y Bomarzo?
Considero que no hay ninguna fiera, todo lo contrario: para mi es una carta de amor, el vapor que allí se respira destila poema, pasión, fuerza y eternidad expresada por la esculpida piedra, no es muerte sino vida, fusionada con vigor vegetal, con crecimiento y naturaleza. Es pureza y sensibilidad. Son muchos los tratamientos y explicaciones que se han buscado a tan peculiar jardín, y tantos son equivocados como se quedan por el camino, pero profundizando me quedo con el más poético, con la locura de un duque por su amada allá por el S.XIV, era el de Orsini, y ella Julia Farnese. Su difunta Julia.
Él, para alcanzarla en su viaje, encomendó al artista Pirro Libori, uno de los más ilustres arquitectos-paisajistas de la época, además de pintor, una obra de dimensiones y pretensiones inmortales, que consistió en recrear a través de un jardín y de sus atributos escultóricos el viaje de Polífilo en búsqueda de su amada Polia, ya anteriormente plasmado en la catedral simbólica escrita probablemente por el clérigo Francesco Colonna, en su Hipnerotomachia Poliphili, el cual en las ya noches en vela, Liborio se afanó en estudiar.
leer más