dic
2009
Sueños eléctricos
Escrito por Pilar Mejia en Climatización, Complementos, Consejos, Contemporáneo, Dormitorio, Electrodomésticos, Espacios, Estilos, Oficina, Otros, Otros espacios
El invierno es la época del año en la que el amor nace, se afianza y perdura. No es el encanto de la primavera ni de la vitalidad del verano lo que en últimas logra que las uniones se formalicen, es el frío de diciembre lo que hace casi placentero el tener un afecto cercano que nos quiera y sobre todo nos caliente. No solo el afecto por las personas se ve enriquecido, también desempolvamos de los armarios la ropa que nos causa un poco de repulsión en verano: abrigos, gorros, guantes, bufandas, botas y ante todo, las odiadas, cuando hacen 40 grados, mantas.
Además de la compañía de un ser amado, en mayor o menor medida, son las mantas las que nos aseguran que mientras dormimos, o vemos la tele, no tendremos los pies fríos ni ningún mal sentimiento en contra del clima. Es cierto que el exceso en su número causa cansancio pero soluciones tenemos para no tener que cargar con 12 cubre lechos encima durante toda la noche. Desde las efectivísimas de pluma (imposibles para espíritus alérgicos) hasta las especializadas de montañismo no encontraremos ninguna más efectiva y liviana que las eléctricas.


