ene
2010
ZEN para los niños
Escrito por Pilar Mejia en Baño, Carpintería, Contemporáneo, Diseñadores, Dormitorio, Espacios, Estilos, Niños, Oficina, Otros, Recibidores
Cuando era muy pequeña le prometía mi mamá que nunca me separaría de ella; yo nunca me hubiera separado, era mi mayor anhelo estar siempre a su lado. Era para mi la más bella, la más sabia, no había preguntas sin respuesta y siempre todo era tranquilo y feliz. A los 17 años me fui de casa de mi madre porque cambié de ciudad para empezar los estudios universitarios y de la promesa me acabo de acordar. ¿Habrá guardado ella alguna esperanza en mis palabras?
Si mi hija me viene con esa historia de “nunca me separaré de ti” yo le voy a explicar que si lo va a hacer y porqué, de una manera saludable y sin crear en ella preocupaciones, solo expectativas que pueda comprender. En todo caso me parece que los niños de ahora lo tienen todo más claro en ese sentido y quisieran vivir sin sus padres desde los 9 o 10 años, ya grandecitos. Yo ahora siento culpa con mi mamá por haber faltado a mi palabra de niña de cinco años.



