Entradas Etiquetadas con ‘licuadoras’

05
feb
2010

Cuerpo, mente y energía

Escrito por Pilar Mejia en Auxiliares, Cocina, Consejos, Electrodomésticos, Espacios, Menaje, Niños, Oficina, Otros, Otros espacios, Restauración

Somos cuerpo, mente y energía, o por lo menos eso nos enseñaban en el colegio, sin lo de la energía, pero nadie me saca de la cabeza que esa es la potencia que nos permite actuar y razonar. La responsabilidad que tenemos con nosotros es grande pero fácil de abordar: es nuestra tarea educarnos y enterarnos, formar un pensamiento crítico hacia nosotros mismos y con la comunidad, preguntarnos y buscar respuestas; el cuerpo es nuestro vehículo y es necesario cuidar de él, de sus músculos, su estructura ósea, de su capacidad respiratoria, digestiva, nerviosa y circulatoria, del cerebro.

Alimentarnos bien, dormir apropiadamente y mantener una actitud positiva frente al día a día nos provee de fuerza suficiente para vivir adecuadamente. Una dieta balanceada, continua y suficiente en donde no faltan ni sobran proteínas, carbohidratos y vegetales, el saludable consumo de agua y el refuerzo vitamínico extra de las frutas nos asegura un cuerpo sano. El descanso nocturno de no menos de 6 horas, y no más de 8, nos permite enfrentar el día centrados y concentrados. Actitud y aptitud para poder disfrutar de lo que las experiencia nos brinda y la capacidad de perdonar, olvidar y sobrepasar momentos y situaciones difíciles nos asegura la tranquilidad, estado mental que para mi es lo que más cercano a la utópica felicidad.

leer más

26
ene
2010

Juntas para siempre

Escrito por Pilar Mejia en Cocina, Comedor, Electrodomésticos, Espacios, Menaje, Niños, Oficina, Otros, Tiendas on-line

Mi hermana mayor y yo crecimos juntas hasta los 16 años y compartimos además de hermano y perro, la habitación. Ninguna de las dos era especialmente desastrosa, de hecho creo que la ordenada era Paula, mi hermana, y yo era un poco caótica. Yo era la desastrosa. En todo caso el hecho de ser un par de años mayor que yo y primogénita, le dio a su temperamento un toque maternal que aun conserva en el trato conmigo, no porque aun sea un desastre sino porque sigo siendo un poco caótica.

Este fin de semana estuvo visitando mi hermana y recordé con detalle su exceso de maternalismo y su odiosa propensión a explicarlo todo, incluso lo que ha acabado de explicar. Compartíamos la habitación y yo era un desastre, pero ella era insufrible de día y de noche; hablarle era como dirigirse a un sabio iluminado. Lo que siempre le critico, y le criticaré, es que a veces ella misma se inventa las explicaciones que recita y al final se las cree.

leer más