Su diseñadora, Ji-Lee, lo ha llamado así porque es un reloj que dice la hora de dos formas: con las manillas del reloj y en cada una de las horas.
Todos los números del reloj están dibujados con la forma que tienen cuando el reloj marca la hora en punto, así el número seis estará representado por las manillas creando una línea vertical y el tres sería un ángulo recto, por poner sólo algún ejemplo.
Más que un protector de manillas este producto es un protector de paredes, porque aunque vaya instalado en la puerta lo que pretende es evitar los roces en la pintura que se producen día a día al abrir las puertas.
Que tal os parece si cambiamos desde ya la forma de organizarnos el día. A partir de ahora en vez de organizar nuestras actividades en función del horario organizaremos el horario en función de nuestras actividades. Es lo mismo, pero sin embargo no lo es.
Puede que de un primer vistazo nos cueste un poco reconocer la finalidad para la que ha sido creada este objeto, pero tras observarlos durante unos segundos no nos queda duda. Se trata de un reloj, sus manillas lo delatan, porque el resto de la estructura simplemente no existe.
Su nombre es Continue Time, del diseñador Sandler Mulner, y en su diseño no intervienen más que el mecanismo y las manillas, más minimalista imposible.
A parte de su diseño, su magia reside en el hecho de que las tres manilla forman una sola, van unidas por sus extremos, aunque funcionan de forma independiente. Cada una tiene un eje de giro al final de la manilla anterior. A lo largo de las 12 horas cambias constantemente de forma que en ningún momento tiene un aspecto diferente. Será un poco dificil seguirlo pero todo es cuestión de adaptarse. Una pista ¿qué hora tiene en la imagen? Aproximadamente… las 3 horas, 40 minutos y unos 30 segundos.
Aquí tenéis un vídeo con su funcionamiento y una demostración práctica.