Acapulco fue un destino de lujo para la jet set en los años 50 y 60. En su época de esplendor, Liz Taylor contrajo matrimonio allí, el mismo lugar en el que disfrutaron de su luna de miel Jackie y John Kennedy.

Y fue precisamente entonces, en torno a la década de los 60, cuando alguien diseñó esta silla, la Acapulco Chair. Se dice que fue un turista francés que estaba de vacaciones en Acapulco, el que diseñó la silla después de estar sentado, de manera muy incómoda y pasando mucho calor, en una silla bajo el sol de México.

Después, fijándose en el diseño y la estructura de las hamacas, mucho más frescas y cómodas, diseñó esta silla, utilizando cordones y metal para la estructura. Este sería el origen, según la leyenda, de la Acapulco Chair, sobre la que después se han hecho muchas reinterpretaciones y nuevos diseños.

 

Y es que a partir de la idea básica de la Acapulco Chair, se ha innovado aportando nuevas ideas y diseños, materiales diferentes, sillas con cuero, con otras versiones más redondeadas, otras tipo tumbona…

Sin embargo, la Acapulco Chair tiene el honor de haberse convertido en uno de esos clásicos con estilo y personalidad, que a pesar de sus diferentes reinterpretaciones, ha sabido mantener su esencia y sobrevivir al paso de los años, manteniendo su vigencia como el primer día.

Desde luego, no hay duda que una Acapulco Chair puede ser todo un acierto para decorar en tu casa, puesto que aporta el toque de estilo y modernidad y a la vez es un guiño a uno de los modelos más clásicos de la historia de la decoración de las últimas décadas.

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Sin duda, puedes encontrar diferentes estilos según la reinterpretación del modelo que encuentres, así que ya sabes, ¡ponte a buscar y elige la Acapulco Chair que más te guste!

Vía| Apartment Therapy