La decoración japonesa está de moda en los ambientes minimalistas. Los paneles, biombos o simplemente, cuadros con kanjis se ven en muchos apartamentos modernos. Si es el estilo que crees que más te pega, tal vez te gustaría poner una lámpara shoji en casa.

Estas lámparas incandescentes están hechas con cajas de bambú y papel con tablas de madera. El papel de la lámpara es blanco, de forma que se difumina el resplandor de la bombilla y parece que ilumina más. A diferencia de otras lámparas, la pantalla y el cuerpo están en un mismo bloque.

Además, estos objetos están basados en la filosofía de la decoración típica de los países orientales. Las casas japonesas deben tener, para mantener un equilibrio, cuatro materiales básicos: papel, madera, tierra y caña. En la lámpara shoji ya tenemos dos de ellos: el papel, de arroz y la madera que construye el armazón. El papel más utilizado en Japón para estas lámparas es el washi, que bien trabajado, puede llegar a ser casi transparente.

En el mundo occidental en el que vivimos, estas lámparas se fabrican con otro tipo de materiales que imitan a los originales del país nipón, pero que tienen el mismo acabado. Las formas, la elegancia y la armonía resaltan en esta pieza que puede dar un toque muy elegante a tu habitación.

Por lo general se colocan en el suelo, aunque también pueden situarse sobre alguna mesa, cerca del espacio de trabajo. Tienes que tener en cuenta que son decorativas y que no sirven para iluminar nítidamente una zona, más bien dan una luz suave y difuminada que le da ese toque de misticismo oriental.

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