¿A quién no se le ha baldeado un mueble o una estantería al soportar demasiado peso?, para ello, podemos optar por los muebles de pladur, estos son mucho más fuertes, soportan mucho más el peso y son más limpios que los de obra.

Estos muebles tienen la ventaja que se hacen a medida y aprovechan mejor el espacio modelándolo a nuestro gusto personal, planificamos así el almacén de nuestro objetos, nos servimos a la carta y nos ajustamos a nuestras necesidades.

Si los utilizamos en el dormitorio, normalmente son colocados en zonas de paso e independencia, por ejemplo para entre la zona de descanso y el baño, e incluso entre la cama y el vestidor.

Si la falta de espacio es nuestro problema en el dormitorio, podemos optar por colocar uno de estos arriba del cabecero de la cama, a media altura, dando espacio suficiente para un pequeño almacén, este puede ser justo encima o ambos lados a modo de armario, una solución muy práctica para dar más metros al dormitorio.

Si todavía requerimos más espacio, las estructuras que van desde el techo al suelo, dan el máximo aprovechamiento al espacio. Cerrados a los lados y abiertos por detrás dan paso a la claridad.

En el baño, un pequeño muro, puede separar las zonas más íntimas, por ejemplo, la zona de la ducha, esta quedará totalmente independiente, estando sin embargo en el mismo lugar. Si lo que queremos ocultar es el inodoro, solamente con poco más de un metro de murete, nos es suficiente.

Hay una opción mucho estilística, esta es incorporar cristal o vidrieras en el muro a modo de panel, por ejemplo el espacio entre el baño que se encuentra en el dormitorio y la zona de descanso.

También te puede interesar:  Javier Castilla Reparaz en Casa Decor 2010