Antes y Después: Cuando el niño se convierte en adolescente

Aunque somos muchos los que intentamos que la decoración de la habitación de los niños les pueda durar hasta que se marchen a la universidad, hay veces que no nos salvamos de redecorarla por completo. Es el caso de esos cuartos en los que ha dormido un bebé y todo su mobiliario especial, se ha quedado en el pasado del niño que ya empieza a necesitar otros muebles.

El cambio que os muestro hoy, es un ejemplo de cómo una habitación de bebé se convierte en la habitación de un futuro adolescente. Un cambio que lavará por completo la estancia, dejándola irreconocible.

Hasta ahora la habitación había sido decorada con una cuna, sillón dónde dormir el bebé y algunos accesorios adaptados a la edad del pequeño. Ahora la paredes han sido pintadas de un color más sobrio, se ha cambiado la cuna por una amplia cama y el cambiador es un armario de dos puertas totalmente blanco.


Con una combinación de colores oscuros, le han querido dar cierto toque de masculinidad, para no tener que recurrir al típico azul. Tanta sobriedad de colores, contrasta con la colcha elegida para la cama, repleta de tonos claros y colores suaves, sin olvidar las cortinas, que con un estampado a cuadros le devuelve juventud a la habitación.

El detalle principal esta en el techo, en el que han aplicado una unión de maderas viejas en diferentes tonos y estados, que contrasta mucho con el resto de la decoración. Es una idea inesperada, que le aporta calidez y originalidad a la habitación.

Aunque la colocación del mobiliario no me acaba de convencer, la escasa decoración me deja entender que es la habitación de descanso del niño, y que dispone de otro espacio para divertirse.

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Un lugar tranquilo y cómodo dónde poder reponer fuerzas para el día siguiente.

Idea Original: Design Sponge