Crear diseños originales para la decoración de nuestro hogar puede ser fácil y sencillo, por ejemplo, con vinilos decorativos de los cuáles os hemos hablado en otras ocasiones. Sin embargo, si buscamos un carácter único y exclusivo existen otros procesos más lentos y laboriosos. Hoy os proponemos un cabecera de cama fantástico y original basado en una de las obras del célebre pintor austríaco Gustav Klimt.

Tirar de obras de arte para decorar las paredes o diferentes elementos de nuestro hogar puede ser una opción muy interesante. Si nos sentimos atraídos por las artes plásticas, como pueda ser la pintura, estamos de suerte, ya que existen una cantidad innumerable de opciones a las que podemos acudir. Si por ejemplo, nos gusta el la pintura abigarrada, decorativa y preciosista propia de los simbolistas de finales de siglo XIX, con Klimt tenemos varios modelos que colmarán nuestros deseos.

El Friso de Beethoven fue una de las principales obras del pintor creada en los primeros años del siglo XX. En él, Klimt nos deja otra fascinante muestra de su gusto por el detallismo y el preciosismo lujoso con el que dotaba a sus obras. Una acumulación de pequeños detalles en los fondos y en los ropajes de sus personajes que imitan las piedras preciosas y las joyas. Toda una explosión para los sentidos que con mucha maña podemos llevar al cabecera de nuestra cama.

El proceso de creación de este cabecero lo podéis seguir más detalladamente aquí, pero esencialmente se trata de un panel pintado con una veladura blanca al que se la añade la trama figurativa a través de un punteado. Una vez hecho esto el proceso se complica un poco, añadiendo sucesivas capas de colores y materiales para imitar el friso original de Klimt.

También te puede interesar:  Imágenes que inspiran a la hora de decorar tu hogar

Como decíamos al principio se trata de una decoración laboriosa. Pero si tenemos tiempo el resultado puede ser deslumbrante como podemos observar.