Para dar una nueva decoración a la casa o simplemente cambiarle el look, una opción es cambiar los muebles de color y diseño, pero no todos, solamente con cambiar algún sillón o combinarlos con los que ya están, lo lograrás.

Los tonos formales son los negros, gris y azules, siempre y cuando combinen con las paredes o alfombras. Los sillones sobrios y elegantes son aquellos que tienen tres patas, de forma semicircular, ideal para cualquier oficina y adaptable a cualquier esquina.

Si buscamos más vida, lo mejor es darle luz. Con los tonos azules no se pierde el estilo y se logra un ambiente cálido y familiar.

Si lo que prefieres es comodidad, los hay con formas cilíndricas y alargadas en las zonas donde se posan los brazos y la cabeza. Estos sillones son grandes para dar mayor comodidad.

Si te gusta el estilo vintage o retro, un sillón con cuatro patas, es lo ideal, sobre todo en gris y con forma levantada en curva en la zona de la espalda. Dentro de la gama de los grises, depende de donde esté situado. En casa es mejor los colores claros e intensos y en los lugares de trabajo en tonos más fríos.

Otra opción dentro del estilo vintage, son los modelos giratorios y tapizados. Los colores rojos recuerdan todavía más al estilo retro y si los colocas alrededor de la zona donde se sirven las bebidas todavía resultan más originales.

Recuerda que la comodidad de una casa se mide en el confort de las zonas de descanso, es decir, en los sillones y sillas en donde descansar resulte todo un placer y comodidad.

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Fuente: decoración muebles