Cambio de imagen

Si nos hemos cansado de la imagen de nuestra sala, podemos darle un cambio con un poco de ingenio, pero ¡cuidado! Hay que tener mucho tacto para no cambiar por cambiar, sin tener en cuenta colores, estilos… toda una serie de detalles que vayan acorde con el ambiente deseado.

Antes de nada, hay que tener en cuenta que queremos hacer, puede que solo sea darle luz, cambiar el suelo, dar espacio…

Puedes crear tu propio boceto, solo tienes que mirar revistas, escaparates…

Buscar la luminosidad adecuada, da como resultado un lugar acogedor y estimulante. Si no tenemos la oportunidad de que la luz sea natural, podemos optar por acoplar lámparas o velas, que dan un toque muy personal. Coloca las lámparas en lugares estratégicos, que no pasen desapercibidas y que a la vez den la luz suficiente al ambiente, no importa la luz de donde venga, solo importa la luminosidad del lugar, pues es lo que buscamos.

Si el cambio lo necesitan los muebles, el cambio de estilo puede ser peligroso, pues si todavía nos queda algo clásico, no combina para nada con lo vanguardista, observaremos detenidamente los detalles para que todo esté acorde.

Los tapizados influyen mucho en la decoración, colores claros dan luminosidad y sencillez, los oscuros recogimiento e intimidad. Nunca juntes los sofás a las paredes, dan sensación de aplastamiento.

Las cortinas han de ser a juego con los muebles, el textil, la clase de tejido, pueden dejar pasar la luz o todo lo contrario, puede ser totalmente opaca para lograr oscuridad.

Fuente: facilisimo


 

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