Nunca me imaginé que al leer unas simples palabras me hicieran evocar recuerdos y olores tan placenteros.

Pero lo que menos me podía imaginar es que lo hicieran unas palabras escritas en unos azulejos de un cuarto de baño de una cafetería.

¡Las cosas que tiene la vida!

Te cuento, tengo la costumbre de entrar en los baños de todos los lugares públicos a los que acudo, porque en bastantes ocasiones me he encontrado unos baños con una decoración envidiable o que simplemente me han dado ideas decorativas, y en ocasiones ¡muy buenas ideas!

Pues de esto se trata, entré en el baño de una cafetería que tenía una decoración sencilla, pero agradable, en tonos grises y granates y quise conocer como sería la decoración que habrían elegido para el baño.

Cuando entré en el baño encontré una combinación de colores que siempre tienen éxito, el rojo y el blanco.

Hasta aquí nada sobresaliente, pero si que me resultó curiosa la cenefa de azulejos en un tono iridiscente que no sabría decir si era granate o dorado o ambas, (ese es precisamente el resultado que se espera de este tipo de pintura) que habías dispuesto tanto en vertical como en horizontal.

Y esto si que era novedoso, dos sentidos para la cenefa y de color iridiscente.

El caso es que me dirigí al retrete y aquí el color elegido había sido exclusivamente el rojo, un rojo intenso que hacía el espacio más íntimo.

Cada uno de los azulejos presentaba el dibujo, más en relieve que en color, de una línea contínua que se enredaba y giraba sobre si misma por toda la superficie del azulejo, muy interesante, porque le daba otra esencia, otra estética que si hubiera sino simplemente liso.

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También en este espacio estaba la cenefa, formada por azulejos iridiscentes con palabras en relieve. Palabras que evocaban olores agradables, chocolate, lavanda, naranja, esencia.

Os parecerá una tontería pero recordé aquellos olores y me hicieron sentir muy bien y muy agusto. Tengo que decir que el baño estaba limpio y pulcro, y eso ayudó también.

Al salir me fijé en los azulejos de la zona del lavabo y presentaban el mismo dibujo en los azulejos y las mismas palabras en la cenefa.

Fue muy una experiencia muy agradable, encontrar una decoración sencilla en cuanto a la elección de los colores pero original en cuanto a la disposición de la cenefa y a su elección tanto en el color iridiscente como en el motivo decorativo elegido.