Claves para convertir un trastero en un vestidor

Para todo aquel apasionado de la moda, una de las mayores ilusiones es conseguir un trastero propio. Además, con el año recién estrenado y en plena época de rebajas, el habitáculo donde poder meter todas las colecciones se nos antoja cada vez con más urgencia. Toda la ropa de invierno y verano, uniformes del trabajo, los accesorios, los zapatos… todo esto  que forma parte de nuestra rutina, a menudo, suele caer en el desuso. Sin embargo, todo el mundo sabe que las modas vuelven así que, ¿por qué tirar algo que volverá a ser tendencia y que, además, sienta genial?

Si ya dispones de un salón acogedor donde disfrutar de esas plácidas lecturas o ver tus películas favoritas, conseguir tu propio vestidor hará de tu hogar un lugar de ensueño. Proponemos algunos pasos para facilitar el proceso.

Encuentra la habitación adecuada

¿Qué dimensiones necesitas? ¿Has elegido ya el armario? Una vez que sepas las medidas exactas, es imprescindible contar con un cuarto o estancia que permita cierta libertad de movimiento. Si la estancia elegida está libre de objetos, el proceso de convertir ese espacio en un trastero será bastante más sencillo. De lo contrario, si necesitas liberar la estancia de objetos una solución eficaz es empacar lo que no uses en cajas (ordena por tipologías y establece un orden a la hora de embalar) y optar por un servicio de Self Storage o alquiler de mini-almacenes. De esta manera, entre las empresas que arriendan trasteros encontramos Globalbox, que se diferencia del resto por sus altas condiciones de limpieza y seguridad, sus amplios horarios de apertura o el transporte gratuito en furgoneta.

También te puede interesar:  Reformas habituales en una casa y errores en los que no se debe caer

Elige qué quieres conservar

Para empezar, un requisito imprescindible es establecer dos categorías: aquella ropa que quieres mantener y la que no. Aunque las tendencias vuelvan, uno sabe con cierta seguridad qué prendas no volverá a usar (porque ya no nos sientan igual de bien o, sencillamente, porque han dejado de gustarnos). Así que, deshazte de los artículos que hace tiempo olvidaste en un rincón. Para ello, puedes donar la ropa a diferentes ONG’s o hacer uso de los contenedores de Ropa Autorizados por el Ayuntamiento en los horarios y días disponibles (en Madrid, por ejemplo, existe este servicio). Otras alternativas son la venta por diferentes aplicaciones, o regalar la ropa a nuestro círculo de amigos.

Personaliza tu trastero

¡Hazlo tú mismo! No te quedes con las ganas: decora tu vestidor como quieras siempre y cuando coloques un armario espacioso con compartimentos. Adapta los muebles según el estilo que más te guste: artesano, minimalista, vintage, etc. Eso sí: no te olvides del zapatero donde almacenar tu colección, ni del colgador para cinturones y demás accesorios.

Lo más importante: la iluminación

Una luz natural es la característica fundamental de un buen vestidor. Si necesitas algún que otro foco de apoyo, inserta algunos puntos de luz LED. Por último, no te olvides del elemento protagonista: el espejo. ¡Ya tienes el vestidor ideal para elegir el outfit adecuado para cada día de la semana!