Sentido común

La clave general para todo proyecto de iluminación es el sentido común. Y para aplicarlo hay que hacer mucho ensayo y error. ¿A qué nos referimos? Todo sitio de lectura, por ejemplo, debe tener a la mano una luz blanca y directa. Las lámparas cerca de los espejos no deben producir sombras duras ni engañosas. Si quieres resaltar una colección, nada como lámparas independientes que envuelvan a cada objeto en una zona de luz…

Sentido común: iluminación práctica que facilite las funciones del espacio y la acción de los sentidos.

Luces multidireccionales

En sitio de trabajo duro (como el cuarto de planchado, el estudio, la cocina o el baño) la tendencia son las luces multidireccionales, encapsuladas en una base, con luz blanca y directa, que puede orientarse a zonas diferentes para iluminar durante tareas específicas como el planchado, la lectura, la escritura… Una alternativa económica y práctica a las lámparas de pie.


No renuncies a las arañas de cristal

Los candelabros y las arañas de cristal siguen ahí, y se han adecuado a los tiempos: con lámparillas de bajo consumo camufladas en sofisticadas molduras de cristal o imitaciones de velas. Una lámpara colgante de aire retro es una buena alternativa para dar elegancia y distinción a un comedor, siempre que el espacio no se vea agobiado por su tamaño.


Fuente:
Freshome

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