Cuando decidimos pintar nuestra casa de nuevo y queremos ahorrar un poco económicamente pensamos: ¿aprovecho las ofertas? o quizás: la voy a pintar con lo que sobró de la otra vez… pero esto no es cuestión de pensar así, pues cada rincón necesita su propia personalidad y no retales de cualquier pintura.

Para dar luminosidad, se necesitan colores claros, estos dan luz y hacen que el lugar tenga la apariencia de ser mucho más grande. Para estos lugares de poco espacio, son recomendables las puertas de vidrio y los espejos.

Si te apetece dar tranquilidad y bienestar al lugar, lo más adecuado, son colores intensos (azul, verde), según los expertos, estos colores, aportan sosiego y paz.

Un buen consejo, es no elegir las tonalidades rojas, anaranjadas o amarillas para una casa, estos colores son más adecuados para salas grandes dedicadas a algún negocio, los más expertos, dicen que estos colores transmiten hiperactividad.

Los colores pastel, son recomendables para habitaciones que necesitan sobriedad y a la vez recogimiento, como pueden ser el salón o la habitación de matrimonio.

Si te decantas por el marfil, este es perfecto para aquellos rincones de la casa donde hayan objetos decorativos como cuadros o pequeñas mesillas con lámparas… además este color sirve como complemento para la decoración, se puede combinar con cualquier pared de un color más vivo que quieras destacar, por ejemplo, una pared de un tono más oscuro, la cual, se convertiría en la más importante del lugar y las demás en tonos marfil.

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Fuente: nosotras