Los padres de hoy en día han cambiado, son más cosmopolitas y están a la última en las tendencias que les gustan. Por eso, cuando entramos en sus casas, estás son de colores arriesgados, con muebles llenos de historia y una decoración inspirada en las tendencias con las que se sienten identificados.


Esto es lo que se puede respirar al entrar en la habitación de este niño. Un color gris metalizado cubre toda la pared principal en la que han colocado las palabras Oh Boy, dejando claro que es la habitación del niño de la casa. En ella también podemos ver en el techo un ventilador de madera con las astas cada una de un tono claro distinto del anterior.


La combinación de colores sigue hasta la alfombra, donde unas tipografías pintadas de forma distinta, nos conducen hasta la cómoda donde se guarda la ropa del niño. El mueble es de color madera con un tono entre marrón y gris de base y, un recuadro amarillo detrás de cada pomo. La curiosa mezcla imita la jirafa, que es la encargada de proteger la pantalla que hay sobre el mueble, probablemente se trate de una cámara por la que sus padres controlan al niño mientras duerme.

El resto de habitación esta lleno de detalles, desde pequeños cuadros con ilustraciones coloridas de peces, o unos cojines con unos muñecos amorfos de ojos grandes. Un ambiente creativo y acogedor, que provoca una sensación hogareña con colores poco habituales. Hasta la mascota de la familia decide relajarse un  poco en una habitación tan especial.

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Cada detalle, cada complemento, cada rincón ha sido elegido a conciencia y crea un conjunto muy moderno y actual. Una decoración así le puede acompañar durante su crecimiento, evitando que se haya de remodelar el cuarto cuando el niño se haga mayor.