El otro día os presentábamos una llamativa combinación de tonos para el salón. Pero, como sabemos, para gustos colores. Por eso, hoy queremos poner el contrapunto con un amplio salón que prefiere jugar con una combinación de colores neutros que transmite una sensación más relajada y elegante, sin por ello perder atractivo. Se trata de un living-room en el que toman protagonismo aquellos tonos más rebajados y neutros, tanto en paredes, como en complementos y muebles.

Para empezar, hay que comentar que se trata de una casa en dos alturas, con una escalera en voladizo que define el espacio. En ocasiones, las escaleras pueden ser elementos que corten la perspectiva visual de un espacio, pero que evidentemente son inevitables para casas de este tipo. En este caso, la escalera se halla en el pasillo que comunica espacios.

El color dominante es conseguido a través del Japanese Paper Paint de la empresa canadiense Sico. Se trata de tonos blancos y limpios que dominan el conjunto dotándolo de un aspecto diáfano y luminoso. No hay lugar para  los tonos llamativos ni escandalosos. Se apuesta decididamente por la calma, y la relajación en el efecto visual de las tonalidades.

Si nos fijamos, hay un juego de blancos, grises y oscuros, que combinan a la perfección. Determinados detalles, como algunos complementos, vienen en gris. Mientras que los tonos más oscuros se han aplicado a los cuadros, las mesas, la lámpara y algunos detalles menores.

Gracias a los grandes ventanales con los que cuenta este salón se logra una estupenda iluminación a la que también contribuye el blanco dominante. ¿Puede resultar aburrido? Depende de lo que busquemos y de nuestro propio gusto, pero visualmente el resultado es sofisticado, elegante y muy poco recargado. Un salón para descansar y disfrutar de los pequeños placeres de la vida sin prisas.

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