Existen algunos parámetros que se deben tener en cuenta en el momento de elegir el papel de lija adecuado. Si bien en muchos casos el lijado se una superficie se realiza de manera mecánica en muchos casos el lijado a mano sigue siendo la opción óptima, ya que así se conseguirá un mayor detalle y una gran precisión.

Cabe destacar que el lijado a mano es necesario tener tiempo y paciencia. Así los resultados serán excelentes. Para un buen lijado será necesario contar con los materiales adecuados, los que se deberán escoger en base a las características de la superficie y del resultado que se quiera alcanzar, se pueden usar esponjas abrasivas, lana de metal o las típicas lijas.

Elegir el papel de lija
Fuente: Pedro Jimenez

¿Qué es un papel de lija?

Podemos decir que un papel de lija es una especie de tejido firme y resistente que tiene pegado en una de sus caras materiales abrasivos. Estos materiales pueden tener un granulado fino que al frotarlo con la superficie genera un desgaste. El objetivo del papel de lija es el de desgastar y pulir las diferentes superficies.

Como te dijimos un papel de lija es un tejido, este tejido puede tener los orificios pequeños o grandes. En el caso de que sean pequeños van a entrar muchos de ellos por centímetro cuadrado, si son más grandes entrarán menos orificios por centímetro cuadrado o pulgada.

En el caso de que entren pocos orificios las partículas del material abrasivo deberán ser más grandes también, caso contrario las aberturas serán más pequeñas y el material abrasivo tendrá granos de menor tamaño.

En base a estos datos se le designa al papel de lija un número. Cuanto menor es el número mayor será el nivel de abrasión. Por ejemplo una lija número 50 tiene granos grandes, es más gruesa, una número 600 es mucho más fina. Los expertos aconsejan empezar el lijado con una lija más gruesa y después pasar a una más fina. Por ejemplo empezar con una 150, pasar a una 180 y terminar con una 240.

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