A la hora de escoger la almohada, has de tener muy en cuenta tu forma de dormir. Las almohadas gruesas son ideales para la gente que duerme boca arriba, y las ultra delgadas para los que duermen boca abajo. Hay incluso algunas con forma anatómica para los que duermen boca arriba y de lado.

Las almohadas fabricadas con visco elástica, son una buena opción para todo tipo de posiciones, ya que se adaptan a cualquier forma. Hay de más tipos: plumas, espuma, lana, látex, etc.

Las almohadas de pluma o plumón sintético, son transpirables, que hacer sentirse caliente. Las de látex evitan el sobrecalentamiento, pero no transpira mucho. Las de espuma, las tienes disponibles en varios grosores, y duran mas.

Si tienes algún tipo de alergia, elige materiales hipoalergénicos, como el algodón, o lanas sintéticas. El látex tampoco provoca alergias, y resiste el moho y los ácaros del polvo.

Existen diversos tamaños, especialmente las indicadas para las camas de matrimonio. Estas pueden ser a escala individual, o en tamaña grande, como la medida de la cama de matrimonio. Esto ira a gusto con la pareja y su forma de dormir. Hay parejas que duermen de forma similar o apenas se mueven durante la noche mientras duermen, y hay otras en que uno de ellos, suele moverse bastante, o le gusta abrazarse a la almohada, molestando al otro. En esos casos, deberéis escoger bien grandes almohadas o individuales.

Es aconsejable, al igual que se cambia el colchón cada diez años, cambiar de almohada cada 12 o 18 meses, ya que el relleno se deteriora con el tiempo y de su uso diario, y puede afectar a la calidad del sueño.

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Fuente: Wikipedia