Cómo escoger los mejores electrodomésticos

Uno de los momentos más trascendentes en el largo proceso de poner una casa a punto para vivir llega en el instante de decidir qué tipo de electrodomésticos queremos instalar. En ese momento clave, cualquier ayuda es poca. ¿Cuál es la mejor nevera? ¿Qué debo tener en cuenta a la hora de optar por un horno o por otro?

Evidentemente, cada tipo de electrodoméstico es diferente y tiene unas características distintas. Por eso, sería casi imposible ofrecerte aquí una guía mínimamente detallada de en qué te debes fijar antes de adquirir la nevera, la placa de la cocina, la lavadora y el horno de cocina. En lugar de eso, te daremos unas pautas básicas que pueden ayudarte a tomar una decisión con respecto a qué tipo de horno quieres tener en tu cocina.

Bien lo saben todos aquellos que tienen uno en casa: el horno de cocina es un electrodoméstico muy útil para cocinar, porque permite que las carnes y pescados conserven todo su saber y su jugosidad. Además, es un electrodoméstico muy limpio, lo que te va a ayudar para ahorrar tiempo y dedicarlo a lo que te apetezca.

Podemos distinguir dos tipos de hornos de cocina los hornos independientes y los hornos polivalentes. Son independientes de la placa, aunque puedan instalarse justo debajo de ella, o en cualquier otro lugar de la cocina. Son los más habituales. En cambio, los hornos polivalentes están integrados en la placa. Cada vez son menos frecuentes.

Entre los hornos independientes, destacamos los siguientes tipos:

– Los hornos convencionales funcionan a base de dos resistencias, una abajo y otra arriba. Su funcionamiento es muy sencillo: se pueden encender alternativa o simultáneamente las dos resistencias, y disponen de función grill. Es ideal para personas que no dedican mucho tiempo a las labores de cocina.

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– Los hornos multifunción tienen también un ventilador para hacer circular el aire en el interior. Esto es ideal para quienes quieren preparar platos más elaborados. Este tipo de hornos es el más común, y en función de sus prestaciones tendrá un precio u otro.

– Los hornos pirolíticos incorporan un sistema de limpieza, que permite calentar el horno hasta 500 grados. Esto carboniza todos los restos de suciedad, que luego se limpiarán muy fácilmente.

– Los hornos de vapor permiten, como su nombre indica, cocinar con vapor. ¿Qué conseguimos con esto? Pues unos asados crujientes por fuera y muy jugosos por dentro, o calentar platos evitando, gracias al vapor de agua generado, que queden resecos en el proceso.

– Los hornos de gas son más eficientes desde el punto de vista energético que los demás, que consumen energía eléctrica. Sin embargo, son más caros, por lo que su instalación es cada vez menos frecuente.

Partiendo de estos modelos, a la hora de elegir es recomendable que te fijes en algunas características esenciales:

– La eficiencia energética del modelo, que suele ser A o A+.

– La facilidad de limpieza. Sobre todo, ten en cuenta esta característica si vas a darle mucho uso.

– La capacidad, en función de para cuántos cocines habitualmente.

A partir de esto, ya tienes una idea de en qué fijarte cuando vayas a adquirir tu horno de cocina.