¿Cómo revalorizar tu vivienda si quieres venderla?

Los análisis elaborados por distintas consultoras señalan que durante 2021 se volverá a alcanzar la cifra de 500.000 – 525.000 viviendas vendidas, una noticia positiva para el sector tras la caída en las transacciones derivada de la pandemia.

Así, este año servirá para volver a coger velocidad de crucero en la venta de viviendas y recuperar una cifra que ya se consiguió en los años 2017, 1018 y 2019, según los datos del Consejo General de Notariado. En España no se superaba el medio millón de viviendas vendidas desde el año 2008.

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La recuperación del sector, que comenzó años antes de la pandemia, se vio paralizada por la coyuntura social, económica y sanitaria de 2020, pero está volviendo a sus números gracias, en parte, a los nuevos modos de actuación en el mercado inmobiliario, con agencias que ofrecen servicios duales con actividad digital y presencial o con alternativas como Piso Al Contado: empresa que compran pisos.

A través de empresas como estas, el propietario puede acudir a una fórmula interesante, la venta de su vivienda, compartida, en pocos días, pues recibe una oferta de compra en apenas 24 horas. El sistema está pensado para procesos de herencia, separaciones o viviendas comerciales compartidas con otros socios.

No obstante, en todo este proceso de agilización del mercado inmobiliario, un aspecto que añade atractivo a las operaciones de compraventa es revalorizar al máximo la vivienda, por ello señalamos algunos consejos para alzar el precio de tasación antes de venderla.

Optimizar la distribución para que sea más habitable

Una mejora relativamente fácil de mejorar la tasación de una vivienda, ya sea una casa o un piso, es ganar espacio mediante la redistribución de elementos. No importa tanto el tamaño total de la vivienda, sino que sea funcional, que no se pierda espacio en largos pasillos, estancias con recovecos y tabiques que restan espacios habitables.

De este modo, una fórmula para revalorizar la vivienda es quitar o añadir habitaciones, integrar estancias, deshacerse de pasillos que empequeñecen el piso. A mayor amplitud y luz, más posibilidades de vender el inmueble a un precio más caro.

Mejorar la eficiencia energética

El segundo aspecto más relevante es el de la eficiencia energética, un parámetro cada vez más valorado y que incluso es de carácter obligado en muchas viviendas según su tipología. Hay muchas formas de optimizar este proceso que son relativamente sencillas.

Van desde instalar bombillas LED y de bajo consumo, cambiar los cristales de las ventanas por unos de bajo emisividad y los marcos por unos con rotura del puente térmico, instalar un sistema de calefacción tipo bomba y colocar paneles solares fotovoltaicos.

Para esas reformas es imprescindible obtener el permiso de la comunidad si se trata de un piso en un edificio de viviendas, y también todas las autorizaciones administrativas para ejecutar todos los trabajos.

Cambiar puertas y ventanas y renovar cocina y baños

En un grado más de complejidad, por el trabajo que requiere, se sitúan los procesos de reformas. Pueden ir desde actuaciones aparentemente más cómodas, como cambiar puertas y ventanas para mejorar el aislamiento, ofrecer más seguridad, mayor grado de eficiencia energética y un aspecto más cuidado a estos elementos; o ya trabajos más completos, como la renovación de cocina y baños.

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Nos centramos en estas dos estancias porque suponen puntos críticos debido al desgaste que se genera en ellas. En caso de no querer afrontar grandes cambios, por falta de presupuesto o porque directamente no sea necesario, dos actuaciones interesantes son vigilar el estado de los electrodomésticos y los sanitarios y comprobar superficies, paredes y techos.

Seducir al comprador con el apartado estético

En el proceso de venta de un piso, las primeras impresiones son fundamentales, pues es una forma de atraer más el interés del comprador. El home staging actúa en ese ámbito. Se trata de un conjunto de técnicas de marketing inmobiliario que se basan en limpiar y ordenar la casa, despersonalizar la vivienda, optimizar el espacio…

Es en definitiva pulir todas las operaciones anteriores introduciendo el proceso decorativo para obtener una vivienda atractiva desde el punto de vista visual y no muy personalizada, sino más bien estándar, para no generar recelos. En Rey del Orden nos muestran ejemplos de decorar con estanterías para comprobar que es fácil aplicar el home staging como técnica de atracción.

Vivienda accesible, vivienda vendible

Un último punto a considerar es el de accesibilidad. Una vivienda donde no existan barreras arquitectónicas puede vender a cualquier tipo de propietario. Los edificios con ascensores o rampas son mejor valorados por los tasadores inmobiliarios, pues son instalaciones que hacen la vida más cómoda a las personas que habitan esos espacios. Además, en muchos casos se han imprescindibles.

Suele ocurrir que, si no sufrimos algún problema físico o de movilidad, no caigamos en este detalle, pero la realidad es que mucha gente sí los padece, así que es buena idea ampliar los huecos de paso para que puedan circular sin dificultad sillas de ruedas, instalar platos de ducha en lugar de bañeras y evitar muchas escaleras.

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La regulación jurídica de la accesibilidad se establece en distintos ámbitos: arquitectónica, en el transporte, en la comunicación y urbanística. Las clave en la revalorización de la vivienda son la urbanística y la arquitectónica.

Con estos consejos, vender tu vivienda será más fácil, pues se habrá optimizado y revalorizado. Será más atractiva para los compradores y atraerá más visitas.