No es la primera vez que damos ideas originales para personalizar muebles. Y desde luego, las cómodas son un tipo de mobiliario que se presta mucho a este tipo de personalización. Una de las razones es que, al tener varios cajones, da opciones a poder hacer cosas muy originales. Otra de las razones por las que la cómoda se presta mucho a la personalización es que al tratarse de un mueble que vemos mucho (suele estar en la habitación), es fácil cansarse de un diseño sencillo, por lo que dan ganas de ponerle un toque personal.

Si es tu caso, y estás pensando en hacer algo diferente con tu cómoda, pero no tienes muy claro qué detalle poner, esta idea puede ser estupenda.

Se trata de crear un efecto degradado en el conjunto de la cómoda, pintando los diferentes cajones en distintos colores. Lo primero que tienes que hacer es elegir la gama que prefieras para tu cómoda. En la foto, el color elegido es el rosa, pero hay montones de alternativas que pueden quedar muy bien. Por ejemplo, para un estilo más serio, el gris puede ser una muy buena opción.

Lo siguiente que tienes que hacer es elegir tantos tonos como cajones tenga la cómoda, dentro de una misma gama de color, pero en distintas intensidades: de más a menos. El color más fuerte será para los cajones de la parte inferior de la cómoda, y poco a poco, se trataría de ir aclarando los colores.

También te puede interesar:  Otra forma de ver la televisión

El resultado es una cómoda degradada, desde un color más oscuro a uno más claro, casi blanco. ¿Qué te parece el resultado? La verdad es que a mí me ha encantado, y el color rosa me parece todo un acierto, ya que tiene un estilo romántico muy original.

¿Te animas a darle un aire nuevo a la cómoda de tu habitación?

Foto de Apartment Therapy