discover.jpgSin duda las obras de artele dan una personalidad única a cada espacio. Dependiendo de lo que se quiera lograr; Una obra de arte puede ser la pieza protagónicadel espacio, o bien puede ser el complemento idealde la decoración. Es importante definir que se quiere lograr para encontrar el punto de armoníaentre la decoración del mobiliario, la pintura y los recubrimientos de los pisos y muros y las obras que se quieran mostrar, para que ninguna pieza compita en protagonismo de manera que no se luzcan los elementos de la manera que se desea.

Un punto básico para esto es la iluminación.Hay que tener en cuenta que a la hora de diseñar la iluminación de una obra de arte, lo más importante es pensar en su conservación. Para esto inciden varios factores como la técnica y los materiales usados, ya que los distintos materiales reaccionan de manera diversa ante las condiciones de luz. De igual manera la época en que se realizó la obra, teniendo así en cuenta la edad y la calidad de los materiales según la época. Esto es importante si consideramos que lo que más degrada una obra de arte es la incidencia de la luz UV.

Para contrarestar estos efectos a veces es suficiente con un cristal de 3mm, y usar lámparas que emitan poco calor. Aunque las lámparas que le dan mejor apariencia a los cuadros son aquellas de luz de día o luz cálida. Sin embargo un experto en conservación puede determinar con mayor efectividad los medios que han de ser tomados para la conservación de las obras.

También te puede interesar:  Muebles auxiliares para separar ambientes

La distancia a la que ha de ser colocado el cuadro será aquella a la que quede a nivel de los ojos el centro del cuadro o bien el punto focal del cuadro, esto es el punto de mayor dominancia visual. (considerando para una persona una altura prom. de 1.75 sería 1.60)

Es importante poner una luz de acento especial para el cuadro ya que esto hará que llame la atención y que el observador pueda apreciarla mejor, no existe una proporción correcta, todo dependerá del gusto del curador y la intención del cuadro en cuanto a protagonismo.

Ahora bien se puede decorar un cuarto a partir de una pintura, esto será más fácil que hacerlo a la inversa, es decir encontrar el cuadro ideal para un espacio de acuerdo a su decoración. Aunque no es imposible. Lo importante es repetir algunos de los colores, puede ser en el color de la pared en un tono más bajo, o accesorios como cojines o jarrones.