El otro día esperando a mi marido compre una revista de decoración sobre cocinas y baños que francamente de desilusionó. No solo porque no vi nada novedoso, a demás algunos artículos ya los habíamos publicado en opendeco hace ya algo de tiempo.

Luego me quede perpleja con un par de artículos.

En el primero firmado por la directora de la revista, yo no se en lo que pensaba la directora, pero yo, que no me considero tonta, no llegue a entender de que puñetas estaba hablando.

Decía hablando del diseñador Philippe Starck: “Se presento sonriente, con la ligereza de un ayuno feroz que le devolvió la figura y le iluminó el pensamiento.” ¡Que!, quería decir que estaba delgado. ¿?. Otra joya, habla de como se ve el diseñador a si mismo “se confeso autista vocacional, poco interesado en el feed back de sus congéneres” ¡Cómo, me lo explique!, ¿quería decir que necesitaba aislarse para poder concentrarse. ¿?

Terminé de leer el artículo por si había algo interesante pero más de uno lo dejaría nada más iniciarlo, pues la dos joyas se encuentran en los dos primeros párrafos.

En el otro, analizaban el trabajo de la diseñadora Matali Crasset. La define el artículo “Matali Crasset diseña con la lógica de la evidencia“. Me lo explique, es simplista, hace  cosas evidentes, entonces dónde esta el diseño. ¿? Pero continua, “Trabaja partiendo de una posición distanciada que le permite deshacerse de normas e ideas preconcebidas para resolver los problemas de la funcionalidad y la ergonomía de la forma más directa y evidente: respondiendo a las prioridades con soluciones contundentes.” Vamos en cristiano, observa la funcionalidad de los objetos para lograr un diseño  más práctico y sencillo.

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Parece que han llegado  periodistas literatos retorcidos a la decoración. Si quieres que algo parezca más importante haz que la gente no te entienda, usa palabras y expresiones nada comunes y mete palabras en otro idioma. Así el que te lea pensará,  no se lo que ha querido decir, que listo debe de ser y yo que tonto.

Pues no tu no eres tonto, son ellos que no saben como lograr dar importancia a su trabajo.

Mury, un beso.