Cuadros, cuadros, cuadros

¿No te gusta demasiado ver las paredes vacías? Pues no te preocupes, porque para eso, hay un montón de soluciones diferentes y muy originales. Los vinilos, por ejemplo, son una de ellas, pero hoy vamos a hablar de algo más tradicional: los cuadros.

Claro, que aunque se trate de algo más tradicional, no quiere decir que tenga que ser más soso, ni mucho menos. Y es que los cuadros se pueden colocar de muchas formas poco convencionales. Por ejemplo: llenar una pared de marcos a diferentes alturas y de formas distintas, pero sin foto.

Otra idea: llenar un trozo de una pared con un omntón de cuadros pequeñitos con imágenes en los mismos tonos que la pared, o con una temática común, de forma que se puedan mirar de forma individual y que a la vez, sean un conjunto.

O simplemente, una pared llena de láminas o fotos, con cuadros de distintos tamaños, y que no  necesariamente tengan relación. Cualquiera de las tres opciones puede ser perfecta para dar con un estilo realmente original.

Fotos de Apartment Therapy

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