¿Has visto esos lienzos cuadrados que venden en las tiendas de decoración? Suelen ser algo caros si escoges tiendas de diseño, aunque en realidad no sea más que un cuadrado con un dibujo simple, por ejemplo, unas líneas asimétricas y abstractas sobre un fondo un poco más oscuro. Y si buscas series limitadas, la cosa se pone peor, porque la exclusividad se paga.

¿Por qué no lo haces tú mismo? No te digo que te compres un caballete y te pongas a pintar cuadros hasta que te guste uno. Te traigo una idea muy sencilla y elegante para que decores tu casa sin gastar mucho dinero. Sólo necesitas papel de regalo, o un papel con un motivo que te guste y unas cajas de pizza. Sí, como lo oyes: cajas de pizza.

Lo primero que tienes que hacer es limpiarlas bien, que aunque las vayas a forrar, pueden quedar restos de comida que luego huelan mal. Si puedes conseguir cajas sin usar, mucho mejor, pero si no, asegúrate de que no haya nada que pueda atraer hormiguitas.

Después, corta el papel y forra la caja procurando que quede tenso. Puedes poner pegamento en la parte delantera y estirar bien el papel para que quede completamente liso. Y asegúrate de que recubra bien los bordes de la caja para que no se vea nada. La parte de atrás puede quedar sin cubrirse porque va a ir en la pared y no se verá. Puedes dar una capa de barniz o algún acabado que le dé un toque más profesional.

Después sólo tienes que colgarlo en la pared formando la serie completa. Tus visitas pensarán que eso que tienes en tu casa son auténticos cuadros de diseño. ¿Te gusta el acabado?

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Fuente: Las manualidades