Cuál es la temperatura ideal para dormir y qué hacer para alcanzarla

Esas noches de verano en las que el calor ahoga y no somos capaces de conciliar el sueño. O esas tardes de invierno en las que intentamos echarnos una siesta y el frío nos cala los huesos.  La temperatura influye, y mucho, en nuestro sueño, tal y como nos demuestra este experto en trastornos del sueño. Por eso hoy queremos explicarte cuál es la temperatura ideal para dormir, y como alcanzarla en tu dormitorio. ¡Vamos allá!

Temperatura ideal para dormir: entre los 18° y los 22°

Si, ya sabemos que has visto la temperatura ideal en el subtítulo. Pero no es que lo digamos solo nosotros, sino que un estudio del doctor Eduard Estivill, director de la Clínica del Sueño en Barcelona, lo avala.

Dicen que justo los 22 grados es la mejor temperatura ideal para dormir. Esta temperatura, claro está, tiene que alcanzarla el habitáculo en el que vayamos a dormir. Pero claro, hay que saber que en nuestro sueño pueden influir muchos más aspectos.

Por ejemplo, el cuerpo también debe estar en una temperatura óptima, que es 36,7 grados. Esto explica que las noches en las que tenemos fiebre nos cueste mucho más dormir.

Cómo alcanzar la temperatura ideal para dormir

Para alcanzar la temperatura ideal para dormir podemos usar miles de artimañas. Sin embargo, queremos que conozcas cuáles son las más comunes.

Aire acondicionado o calefacción

Los aires acondicionados y las calefacciones vienen para salvarnos la vida esos calurosos días de verano y en los días fríos de invierno.

Tener este tipo de aparatos en el cuarto es muy beneficioso a la hora de irnos a la cama, ya que con ellos podremos alcanzar la temperatura ideal para dormir.

Sabemos que subir mucho la calefacción es una tentación si llegamos de la calle con mucho frío, pero te aseguramos que será mejor para tu sueño y tu salud mantener la temperatura del cuarto entre 18 y 21 grados. Además, estarás ahorrando mucho en la factura de la luz.

Lo mismo pasa con los aires acondicionados. Intenta no bajarlos de los 20 grados para alcanzar la temperatura ideal para descansar en tu dormitorio.

Usar un pijama

Otra manera efectiva de alcanzar una temperatura corporal idónea para el sueño es usando pijama. Sabemos que hay muchas personas a las que no les gusta utilizarlo, pero estamos seguros de que si lo pruebas un par de veces no te podrás desenganchar de él.

No solo nos ayuda a alcanzar la temperatura ideal para dormir, sino que además hace de barrera para el sudor, que no llegará a manchar las sábanas. Además, nos costará menos salir de la cama por la mañana, sobre todo cuando hace mucho frío.

La ropa de cama

La ropa de cama que empleemos en nuestro colchón también es un factor determinante a la hora de conseguir la temperatura ideal de nuestro cuerpo.

Sabanas de microlina, por ejemplo, son capaces de crear un ambiente mucho más cálido dentro de nuestra cama. Las sábanas de tela, por el contrario, son unas muy buenas aliadas contra el calor si nos gusta dormir tapados.

El edredón también es esencial para el inverno. Tener uno bien abrigado conseguirá que retengamos el calor del cuerpo, aunque fuera haya una temperatura menor a 18 grados, el límite mínimo de la temperatura ideal para dormir.

Si te encanta tener un edredón siempre contigo, tienes que saber que también existen edredones de verano que son mucho más frescos para poder taparnos con ellos en la época estival.

En caso de no contar con un edredón, podemos usar las mantas de toda la vida para conseguir la temperatura perfecta en nuestro cuerpo.

Ventilación del colchón

Mucha gente no repara en ello, pero el colchón también es crucial en la temperatura de la cama. Y es que este elemento del sueño, dependiendo de los materiales en los que esté fabricado, puede dar más calor o quitárnoslo.

Es el caso de los colchones de viscoelástica, que nos dan la sensación de estar envolviéndonos. En parte lo hacen, y su material hace que tengan una peor ventilación, por lo que el calor se condensa mucho más.

 Por otro lado, un colchón de muelles ensacados suele ser más fresco, ya que los materiales de los que está compuesto son mucho más transpirables.

El viscogel es otra de las opciones más ventiladas, y que harán que en verano tengas una temperatura ideal para dormir.

Beber algo caliente antes de dormir

Regular la temperatura del cuerpo también es posible gracias a lo que ingerimos. En los días de mucho frío, por ejemplo, podemos tomarnos un té o un caldo caliente que suba la temperatura corporal antes de dormir.

Las míticas bolsas de agua

¿Recuerdas a tu abuela poniéndote bolsas de agua en el coche para que durmieras calentito? Pues sí, puedes seguir usando ese método para calentar la zona interior de la cama y alcanzar la temperatura ideal para dormir.

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