La decoración, no solo implica el campo del hogar, puedes demostrar tu propio estilo con un simple fiesta, en ella puedes demostrar a tus amigos y amistades qué eres capaz de hacer con tu imaginación.

El esfuerzo para hacer las fiestas de cumpleaños, pueden servirnos como excusa para realizar pequeños motivos de decoración.

Si no tenemos idea de qué tema escoger, ¡cómo no! Hay que preguntar al rey de la fiesta, nuestro pequeño, será el que elija los motivos a decorar.

Para guiarnos de un ejemplo, vamos a tener como centro su propia persona, ya que a la hora de la verdad, los motivos elegidos por los niños, pueden ser superimaginativos, desde el héroe de sus películas, hasta cualquier personaje de dibujos animados.

Con su foto y una impresora, podemos conseguir que la expresión de su carita rodee todo aquello que incumbe a la fiesta. Servilletas, platos, invitaciones, cajas de chuches…

En el mercado hay papel que te puede servir del fondo que tu desees para hacer estas impresiones en el motivo de cualquier estilo (caballitos, barcos, coronas), su foto se incrusta en el elemento deseado y queda de lo más “chic” y no solo su foto, sino la de la familia que organiza la fiesta, en esta caso tú.

Esta idea es una forma de demostrar tu creatividad, quedarás muy satisfecha de tu trabajo. La elección de la temática, los colores, personajes… todo será cuestión de tu propia creación. Tus invitados quedarán sorprendidos y recibirá halagos por doquier. Se sale así de la rutina, pruebas con cosas nuevas, tienes todo un año por delante para idear una fiesta de cumpleaños.

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