Las pinturas monocapa están ganando la partida a las plásticas y es algo que se hace muy evidente en todos los comercios que ofrecen productos para la decoración. Tienen ya incluso secciones completas donde podemos encontrar una amplia gama de colores. Y la verdad, son muy prácticas: nos ahorran tiempo y no son difíciles de aplicar. Todas las marcas disponen de envases (algunos incluyendo un rodillo y rejilla) que nos hace su transporte más cómodo, así dejamos esos inmensos barriles de 15 litros para los profesionales. Son materiales ecológicos y acrílicos (solubles al agua) como las plásticas, pero son más densas y viscosas, por lo que es conveniente seguir unas pequeñas condiciones para que realmente se nos quede bien con una sola mano.

Observemos primero la pared donde queramos pintar. Si está pintada hace pocos años y todavía se mantiene la dureza, con pasar un trapo húmedo para eliminar el polvo y pasar una lija de grano fino en las imperfecciones, podemos aplicar la pintura monocapa a rodillo, brocha e incluso a pistola. Pero de esta última manera, si no se tiene práctica, mejor no probarlo con este tipo de pintura pues es muy viscosa y espesa.

Para los colores más intensos, como los granates o violetas fuertes, es muy importante saber llegar a los extremos de las paredes para que quede bien terminado el trabajo. Por ejemplo con el techo, el perfil que toca con la moldura de escayola o con el mismo libre de molduras, recomiendo pegar una cinta de carrocero ancha a lo largo del perfil del techo, sin pegar por completo la misma más que la zona que esté unida a la pared, ya que si la pegamos toda, al despegarla podemos llevarnos pintura vieja del techo. Al despegarla poco a poco, si se despega algo, tendremos que repasar con un pincelito con el mismo color del techo. Una vez rodeado con la cinta el perímetro de la pared, podemos arrimar el rodillo hasta cubrir algo la cinta, de tal manera que al retirar la cinta quedará el perfil completamente recto.

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 Si en algún lugar ha quedado algún desnivel, si es interior se repetirá la operación en esa zona y si se ha pasado al techo, habrá que esperar unas horas para corregirlo con la pintura del color del techo. Para aplicar a rodillo recomiendo trazos desiguales de arriba abajo y por los lados entrecruzándose con abundante pintura siempre en el rodillo, de esta manera, cuando seque, no se notará ninguna claridad en la pared. Por último, añadir que en los lugares donde no llegue el rodillo habrá que usar la brocha, procurando no separar su secado del resto de la pared, o puede notarse una diferencia de tonalidad. Si se usa un rodillo pequeño donde no llegue el grande, mejor. Si la superficie está muy deteriorada, deberá prepararse la pared con masillas e imprimaciones adecuadas antes de aplicar la monocapa.

 

Toni Ferrando.