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Desde los tiempos más antiguos, los niños y niñas han jugado con muñecos.  La gran ventaja de los muñecos, y especialmente de las “muñecas de trapo” es que permiten jugar con ellas desde muy corta edad, ya que debido a su confección y al meterial empleado no presentan riesgos para la seguridad del niño o niña.

Si bien inicialmente las cabezas de este tipo de muñecas eran muy rígidas, a partir de la década de 1830 y 1840 las cabezas de las muñecas se fueron haciendo más refinadas.  Las facciones, además, se suavizaban con la inserción de ojos de vidrio, comenzando a distnguirse los labios medio abiertos.  Fue hacia finales del siglo XIX cuando llegó una de las mayores aportaciones: la creación del bebé con carácter, es decir, que asumía expresiones en su rostro, ya fuera de alegría o de enojo.

La confección en serie de las muñecas de trapo comenzó a finales de la I Guerra Mundial.  Se realizaban con paño en moldes metálicos mediante presión a calor.  Para los peinados se utilizaba mohair suave y los vestidos se confeccionaban con organza y paño.

Construyendo una “muñeca de trapo”

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Inicialmente deberemos calcar en un trozo de tela doblada por la mitad las diversas partes del cuerpo.  Para ello, lo mejor será haber preparado previamente unas plantillas de cartulina.

A continuación, superponemos las dos piezas de la misma parte del cuerpo con los anversos encarados.  Debemos coser a máquina las piernas, los brazos y el cuerpo, dejando siempre abierto un trozo para voltear la tela.  Después rellenaremos con guata sintética las piernas y los brazos, y uniremos media base del cuerpo a las piernas cosiéndolas.

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Ahora completaremos el relleno del cuerpo y coseremos a punto escondido el resto de la pieza que representa la base del cuerpo.  Esto permitirá asumir a la muñeca la posición de sentada.  Por último, se cierra con aguja e hilo la parte superior de los brazos y se unen al cuerpo.

A partir de aquí, solo nos faltaría añadir color y cabello a nuestra “muñeca de trapo”.  En un próximo artículo os explicaré cómo lo haremos.