El minimalismo es una tendencia que se basa en reducir al máximo (sin perder la belleza), condensar las ideas con pocos objetos (para tener mayor espacio), establecer lo más esencial para vivir en una casa (quitar importancia al mobiliario).

La imagen de una casa decorada con solamente un par de muebles ha cambiado su sentido, pues en otra época, era signo de escasez, hoy en día es símbolo de saber decorar. El minimalismo, llegó a ser en la década de los 60, más que una decoración, se convirtió en un estilo de vida propio. Su nacimiento, tiene una lógica bastante clara, pues cuando en una época, surge el recargamiento, seguidamente aparece la escasez, pues esto es lo que ocurrió en una década en que el espacio estaba saturado, se había olvidado totalmente el espacio habitable, nació entonces la importancia de darle a este espacio su propia vida.

Para realizar este tipo de decoración, hay que tener presente el concepto de reducir, sintetizar, depurar, ordenar, pureza de materiales…

Este estilo posee sus propias tendencias en pintura, diseño, escultura e incluso música. Los primeros seguidores, eran personas con deseos de simplificar los lugares donde habitaban.

Al decorar de esta forma, se ha de tener mucho cuidado con la elección de los muebles y colores. Todos han de tener un mismo color pero en diferentes tonalidades. Paredes, techos y suelos del mismo color y los muebles junto a los accesorios son los que juegan con los contrastes de esos tonos.

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Dominan las formas geométricas, puras, estilizadas. Los materiales: madera, acero, cemento y piedras. La colocación muy simétrica.

Fuente: decora hoy