Con un poco de imaginación, podemos convertir el dormitorio de un niño, en el lugar más increíble para ellos. Creatividad, fantasía, diversión… son aspectos esenciales para la decoración, para ello, hemos de conocer sus gustos preferidos, así tendremos la seguridad del éxito.

Las carpas en la cama, se pueden adaptar al tamaño sin ningún problema. Se convierte así el lugar de descanso en su escondite secreto, en donde se refugiará y jugará. El problema es que tendrás que convencerle para que lo abandone y todo lo contrario para irse a dormir.

Si tienes posibilidad de que tengan su propio baño, será un lugar maravilloso para aplicar esta clase de decoración. Bañarse, lavarse las manos, cepillarse los dientes… será toda una aventura que estarán deseando hacer. Las cenefas adhesivas, son un gran complemento, además se venden a juego con las cortinas y alfombras antideslizantes. Procura que las estanterías, toallas, adornos, accesorios… procuren la misma decoración o combinada.

Un buen rincón de la sala, puede encantar al niño, si le realizas una especie de collage con sus fotos favoritas, por ejemplo, en el campo con papá, en la piscina, cuando eran bebés… una especie de rincón familiar que a ellos les encantará.

Al igual que tú tienes el rincón para leer, puedes hacerle uno a ellos, por ejemplo, un pequeño rincón que no se utilice, aprovéchalo y decora con una pequeña estantería en donde coloque sus cuentos y un sillón cómodo y divertido para que así aumente el hábito de la lectura.

Fuente: decora ilumina

 

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