Ir de compras en verano es un suplicio, hace tanto calor que uno se deshidrata en seguida y no paras de buscar sombra y algo que beber.

Muchas tiendas no modifican su decoración cuando llega el verano, y personalmente creo que es un error.

¡Haber!, vas por ejemplo por la Gran Vía de Madrid mirando escaparates, a pleno sol, con la boca seca deseando encontrar un sitio donde tomar algo, pero primero tienes que acabar con la compra.

En que tienda entrarías, en una que no te ofrece nada más que los artículos que buscas o en otra en la que ves una fuente por la que corre el agua al lado de unas plantas verdes con flores, aunque sean artificiales.

Pues yo o estoy muy canina o me atraería mucho más la que además me ofrece un entorno refrescante. Y solo es sicológico, porque ni la fuente ni las plantas sean naturales o artificiales te van a refrescar, pero es la sensación que te ofrece.

Puedes elegir fuentes para la pared o para el pasillo que junto a unos tiesto con plantas ocupen poco espacio y aporten un ambiente refrescante.


Mury, un beso

 

 

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