Muchas veces tenemos la idea de que la decoración de una casa es costosa y complicada, pero no tiene por qué ser así. Antes de comenzar hay que estar seguro que tema queremos seguir (moderno, funcional, clásico, salvaje, atrevido, sensual, juvenil…), debemos conseguir describirnos a través de la decoración.

Casi lo más importante es la iluminación, no es recomendable, los espacios oscuros, pues nuestro esfuerzo sería en vano si luego no se aprecian los detalles. La ventilación da sensación de frescura, procura siempre que se pueda conseguir un buen aire de renovación pulmonar para poder respirar profundamente.

La pintura para las paredes tiene infinitos gustos y colores, sin embargo el blanco es el que da más luminosidad y espacio, no se comete así el error de no combinar las tonalidades de muebles y adornos con las paredes. Un buen truco es pintar de tu color preferido una de las paredes, dando el toque y gusto personal., combinando después los adornos con este color y las demás paredes que quedan blancas le quitarán la sensación de presión de todo un mismo color.

El mobiliario es aconsejable que no ocupe demasiado espacio para evitar la inmovilidad y poder moverte con soltura y desahogo. Si quieres rellenar rincones puedes intentarlo con detalles grandes o exóticos, estos tienen efecto cautivador.

La vegetación natural da un ambiente fresco y lleno de vida.

Las cortinas ponlas acorde con los sofás. Con todo esto y tu ingenio conseguirás una decoración cautivadora a los visitantes de tu casa. Una casa dice mucho de ti.

Fuente: estilo y deco

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