A la hora de decorar el salón de tu hogar o de las habitaciones, nos encontramos con materiales y colores en las puertas de acceso que quizás no combinan a nuestro gusto. Está claro que lo mejor es cambiarlas y elegir las que consideremos más bonitas, pero si no son muy viejas y lo que realmente nos desagrada es el color, existen esmaltes y barnices de color para dejarlas como nuevas. Si seguimos unos cuantos consejos de aplicación, seguro que nos quedará bien.

Madera maciza en mal estado:

Habrá que preparar la puerta rascando y eliminando todo rastro de su anterior esmalte o barniz. Para ello nos ayudaremos de algún buen Quitapinturas, que podremos encontrar en tiendas de pinturas o grandes áreas comerciales. Leed bien el modo de empleo, usad mascarilla siempre, se suele aplicar a brocha y tras unos minutos, se rasca con una espatulita hasta que quede la madera libre. Una vez seca, se lija bien a máquina o con tacos de grano medio y luego del fino para un acabado liso. Si aparece algún agujerito, hay unas barritas de cera fabricadas al uso. Luego aplicaréis un tapaporos, os recomiendo 2 manos y dejando secar unas horas entre la primera y segunda mano. Si la madera natural es bonita y combina bien con las paredes y la decoración, podéis usar un barniz transparente satinado (semibrillo). También existen tonalidades de color para barnices, por si queréis variarlo un poco. Pero si queréis esmaltar, si estáis habitando la vivienda, os recomiendo los esmaltes acrílicos, ya que huelen muy poco y todo se limpia con agua, incluso las herramientas. ¿Inconveniente? Tarda en secar mucho más que el esmalte sintético, y si no tenéis experiencia en su modo de aplicación, necesitaréis al menos 2 manos, casi siempre 3, dejando unas horas de secado entre aplicaciones. El acabado es perfecto con rodillitos de lana o a pistola y podéis encontrar prácticamente todos los colores imaginables.

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Repintado de puertas:

Tanto si la puerta está barnizada, como esmaltada, siempre que usemos el mismo material, se puede repintar cambiando el color. Ojo al lacado transparente, que se asemeja al barnizado pero es algo distinto. Lo distinguiréis porque el lacado se asemeja más a un efecto acristalado y el barniz forma brillos desiguales. Una lija fina, bien lijadito todo y se aplica el material sea laca o barniz a color o transparente.

Si está esmaltada o lacada a color opaco, y en buen estado,  os recomiendo que no lijeis, sino que limpiéis bien toda la superficie con un trapo y algún buen producto de limpieza, tapéis algún agujerito si aparece, esperáis a que seque y 2 manos de esmalte o laca. Como nueva.