Los cuadros son los complementos ideales para dar personalidad a tu casa, esto son fáciles de integrarse en el estilo y color del hogar.

Antes de comprar los cuadros, hemos de tener en cuenta el estilo, el color, la distribución de las habitaciones…todo el conjunto de la casa que define tu estilo de vida personal.

La utilización del lugar en donde van a ser ubicados los cuadros es muy importante, no es lo mismo el lugar donde cocinas que donde se duerme o se celebran las reuniones con amigos. El uso de la habitación influirá en el color a elegir.

El color verde da sensación de relax, el amarillo para el juego, el azul para trabajar.

Por supuesto el tema y motivo de los cuadros son importantes y básicos para la utilidad de las habitaciones. Brillantes para los niños, flores para el salón, paisajes para el despacho…

Al igual que el color y los temas, dependemos del estilo. El aspecto cambias si es clásico, moderno, contemporáneo, tradicional, divertido, romántico… esto ya depende del gusto personal.

En cuanto a lo pictórico, si el destino es entretener, lo ideal son gatitos, cachorros… si es modernidad, los marcos de metal causan esta sensación combinados con tonos oscuros. Si el lugar es de descanso, los paisajes horizontales poco sofisticados y con colores neutros, son muy adecuados.

El orden de colocación depende mucho para aprovechar el rendimiento. Los museos modernos separan los cuadros midiendo desde el centro de la pieza con un paso grande hacia el lado o dos pequeños, ahí es el siguiente lugar para colocar el siguiente.

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Sobre los sofás se colocan a la altura de los ojos.

Para colocarlos en grupo, hemos de  crear un punto central en la habitación, allí es donde se fijarán las miradas al entrar en el lugar.

Si queremos colocarlos en fila conseguiremos sensación de equilibrio y espacio. Esto se recomienda en recibidores y huecos de escalera.