decorar paredes

Además del atractivo visual que supone decorar las paredes, con detalles de ornamentación como cuadros y  pintura, en el caso del color, éste influye en la perspectiva que nos da la habitación y claro también en nuestro ánimo. Algunos colores, como los colores claros agrandan visualmente las habitaciones según se usen y sabemos que los oscuros las reducen.

Recurrir al color para decorar las paredes pintándolas, como hemos dicho tiene un efecto resultado de lo que transmite el color, que debemos tener en cuenta cuando decoramos las mismas o las pintamos. Hoy te contamos sobre las ventajas de aprovechar el amarillo, a partir de su influencia en el ánimo y el resultado total de la decoración.

El color amarillo está ligado al sentimiento de la felicidad, su brillante aspecto invita al entusiasmo, pero también tiene su aspecto reflexivo por cuanto es un color que motiva el pensamiento y las actividades intelectuales. En este caso y por estas cualidades es ideal para salones, salas de juego y habitaciones para estudiar, la cocina o el comedor.

El amarillo como color para decorar paredes, además de engalanarlas transmite el aspecto de organización, innovación y modernidad. Así que también hace que nos inclinemos por mantener, aún sin notarlo por nosotros mismos, el orden y arreglo del entorno donde lo usamos.

Para algunos es un color que a veces parece negativo o excesivo, en el sentido puramente decorativo es un color combinable con muchos otros colores “cítricos” como el naranja, el verde en muchas de sus tonalidades y colores como el dorado, el rojo, el púrpura o el negro con el que se fusiona de una amenra muy sofisticada.

También te puede interesar:  5 ideas para incluir mapas en la decoración

Es un color que se combina bien con el blanco, transmitiendo claridad y relax, y puede usarse enteramente amarillo combinando tonalidades que lo mismo aprovechando colores con los que se complemeenta o antepone.

Imagen: Vía