Libros para decorar nuestro hogar

El lugar de los libros está en la biblioteca, pero ya sea porque se te ha acabado el espacio en los estantes, o porque quieres darle un toque innovador a tu decorado, podemos utilizar algún ejemplar de antigua edición para decorar nuestro hogar a través de simples pero distintivos detalles que le aportarán personalidad a muchos rincones de nuestro hogar, para lo cual aquí van algunas ideas.

Libros como base decorativa

Libros para decorar nuestro hogar

Unos cuantos libros apilados de forma desordenada constituye una base perfecta para colocar encima una lámpara o un jarrón con flores, y formar así un detalle decorativo muy bonito para tu mesa. Recuerda jugar con los colores y texturas de las encuadernaciones, así como con la dirección de los lomos y las hojas.

Libros recostados

Contra un marco de una ventana, contra un objeto pesado o en una estantería, los libros quedan muy bien si los colocas en cantidades impares y no muy grandes recostados a todo tipo de superficie.

Apilados

Libros para decorar nuestro hogar

Pequeños montículos de libros montados en mini escenográfas también resultan muy atractivos de ver y resultan muy buenos para dar un toque de intelectualidad a la habitación. 3, 5, 7 libros amontonados, con algún bolígrafo encima, o un tintero antiguo, constituyen un encuadre muy decorativo.

Libros voladores

Libros para decorar nuestro hogar

Un toque más moderno y llamativo también lo constituye una pila de libros de data más actual, colocados en la pared encima de varillas que apenas se vean, para así lograr la sensación de que los libros se encuentran volando. Coloca dos o tres de estas pilas de forma desalineada entre si, y verás que buen efecto producen.

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Generalmente, los libros antiguos generan un mejor efecto decorativo, por lo que te seria conveniente recorrer los mercados de pulgas o antigüedades para hacerte con algún ejemplar lindamente encuadernado y con texturas elaboradas. Pero recuerda que los libros son objetos muy frágiles, por lo que no debes exponerlos demasiado si no quieres que se dañen.

Y ya que has aumentado tu colección bibliografía, no te haría mal que le eches una miradita de vez en cuando.