A la hora de decorar una tienda, nos podemos encontrar un poco perdidas, solo hay que pensar que cada estilo de comercio, necesita su propia decoración, todo depende al público al que vaya dirigido.

Si es una tienda de niños, los colores han de ser alegres, neutrales, con alegría. Los colores base, han de ser tonos blancos, amarillos y verdes claros, ya que sobre estos, se pueden hacer todas las combinaciones posibles, pues la zona de niñas tenderá a un color y la de niños a otros, incluso se pueden distribuir por colores las diferentes tallas.

Las vitrinas y decoraciones de las paredes han de atraer tanto a las mamás como a los niños. Te puedes inspirar en algún motivo en concreto como en una fiesta con globos, estrellas… o en la naturaleza con árboles, pajarillos, flores…

Si el espacio es pequeño, hay que distribuir todas las áreas, para ello, es recomendable utilizar colores llamativos que ejercerán en distintos tonos, las distintas estancias.

Si todavía es aún más pequeño, lo puedes complementar con muebles de colores en las esquinas para llamar la atención de los peques, los cuales, entrarán con sus mamás a comprar la ropita.

Lo más preciso de una tienda de niños, es que la ropa y artículos sean muy surtidos y coloridos. Tampoco pueden faltar elementos como espejos, pequeñas mesillas de juegos para entretener a los niños mientras esperan, muñecos grandes de expositores… en resumen, una decoración un tanto atractiva para niños. Ten en cuenta que has de llamar la atención del cliente para que entre.

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Fuente: opendeco