La cocina es un espacio al que no siempre dedicamos la atención que se merece. Y es que hay que tener en cuenta que a pesar de que se trata de uno de los espacios de la casa en el que la parte funcional es muy importante, también hay que darle su parte de protagonismo al lado decorativo de esta zona.

Hay muchos puntos de la cocina en los que se puede dar pie a la imaginación y en los que un toque original y decorativo puede quedar muy bien. Pero uno de los que no solemos decorar habitualmente es la parte de detrás del fregadero.

Sin embargo, proteger esa zona, a la que le cae mucha agua y sufre bastante, puede ser una buena excusa para decorar la cocina con un detalle diferente. Por ejemplo, en la parte superior se puede ver una pared de pizarra, decorada con franjas pintadas en tiza. Es una buena idea, aunque seguramente conviene dar una capa de barniz por encima, para que no se estropee la parte de la pizarra.

Pero las ideas pueden ser muy diferentes. Por ejemplo, ¿qué te parece esta parte de la cocina decorada con piedras? Es perfecta para poner un toque rústico a la cocina.

Otra solución es colocar un panel de metacrilato en uno de los colores que encajen en el tono de la cocina, como esta en azul, aunque hay un montón de colores que pueden quedar muy bien, dependiendo de los tonos del resto de la cocina.

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Pero esta es mi idea preferida: hacer un panel con baldosas de colores y estampados diferentes, en tonos muy alegres y animados. La verdad es que se trata de un detalle muy llamativo, estilo patchwork, perfecto para las cocinas más modernas y actuales.

¿Con cuál de todas las ideas te quedas?

Fotos de Apartment Therapy