Decorar es, por definición, explotar la armonía entre elementos de distinta naturaleza. Es posible crear un foco para cada ambiente con los materiales más diversos (incluso reciclando materiales) en un espacio muy limitado. Los detalles están para crear centros de atención, historias y acentos. Hay muchas maneras de exhibir esas colecciones de pequeños objetos. Una de ellas es olvidarse de los colores, y centrarse en las formas.

el-acento-en-las-formas

Como ejemplo colocamos esta imagen donde piezas de cerámica (un florero y el pie de la lámpara) conviven y conectan con objetos de madera (una vieja muñeca y un centro de mesa), todos en el mismo color blanco gastado de la mesa sobre la que se ubican sin un orden aparente.

La nota de color la dan unas flores secas , apenas lo suficiente para remarcar la presencia de la madera.

El blanco, en este conjunto, realza las texturas de cada material; lejos de convertirlo en un conjunto aburrido, las formas de cada objeto adquieren una mayor relevancia, y la mirada se posa en un color que ha tomado diversas formas, texturas, sugerencias. Todo sin otra guía que la intuición decorativa y la luz.

Fuente | BHG

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