Pegar o colgar vinilos en tus paredes dan un toque exclusivo a tu hogar. En las superficies lisas quedan perfectos y sólo tienes que pegarlos con la ayuda de una cinta métrica para que queden perfectamente alineados. Si la superficie de la pared es irregular, os recomiendo pegarlos a un panel de cartón o de algún material más rígido recortando exactamente la forma y tamaño del vinilo y colgarlos en vez de pegarlos directamente, ya que, por ejemplo, en una pared con gotelé, todo lo que pegues y sea llamativo y grande, se deformará, creando sombras y relieves indeseados.

Existen en el mercado una numerosa variedad de vinilos de todos los estilos. Debes buscar el más adecuado al estilo de tu hogar. Hay vinilos que combinan muy bien con un diseño clásico: cromados en dorado, plata, que simulan objetos bellos y antiguos, bien colocados, resultan muy atractivos y dan ese “detalle” distintivo al salón, dormitorio o al recibidor. El estilo que más impresiona es el surrealista o el 3D, son unos vinilos espectaculares, pero no abuses demasiado para que tu hogar no parezca “la casa de los espíritus”, con uno o dos son suficientes para que resulte llamativo pero sin acaparar toda la atención.

Los vinilos beat, psicodélicos, hipys, retros, etc., de los años 60 a 80 del siglo pasado, siempre son muy apreciados por su llamativo diseño. Os recomiendo una sola pared para situarlos, para que no carguen demasiado el ambiente, y si tenéis mueble bar, es el mejor sitio para colocarlos, pero detrás de bonitos sofás también quedan bien. Los diseños de las marcas actuales son lo más recomendable. He visto preciosos y muy originales que suelen ir combinados en varios tamaños y colores, en formas poligonales, esféricos, en cenefas largas y serpenteantes, etc. Sólo tienes que echar un vistazo a la gran variedad y elegir el que mejor combine con tu decoración.

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