A veces, se puede conseguir un efecto de lo más original con sencillos detalles. No hace falta apostar por los grandes muebles y por la espectacularidad, aunque claro que son una buena apuesta a la hora de decorar, pero las cosas sencillas también pueden dar muy buen resultado.

Es el caso, por ejemplo, de este original DIY que te proponemos para hoy. Como puedes ver, no necesitas hacer una gran inversión, ni mucho menos. Tampoco hace falta que seas un as de las manualidades, porque no hace falta complicarse demasiado para llevar a cabo esta original idea.

Para empezar, necesitarás buscar varios frascos de cristal parecidos a los de la foto, aunque pueden valer otros que te gusten. Lo ideal sería que tuvieran un cierto aire retro. Después, necesitarás llenarlos de botones. Aquí, hay muchas opciones. Puedes optar, como en este ejemplo, por botones de colores blanco, beige y nacarados. Es una idea muy bonita y queda muy elegante para colocar en un ambiente todo decorado en blanco y blanco roto, porque tiene ese toque romántico y delicado que lo hace tan bonito.

Pero si no tienes un espacio así en tu casa, y prefieres poner un poco de color, puedes elegir una gama de colores y llenar los frascos en los tonos que prefieras: morados, verdes, rosas, azules… Puedes poner todos los frascos en la misma gama o, ya que estamos hablando de color, colocar varios frascos cada uno de un color que no tenga nada que ver o en la misma gama: uno con azules claros, otro con azules fuertes…

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Aunque eso sí, si no te puedes resistir a una explosión de color, también puedes optar por mezclar en todos los frascos botones de los colores más alegres y animados que se te ocurran, seguro que el resultado es animadísimo.

Foto de Country Living