Un piano viejo. Puede ser una pieza de esas que tienes en casa y que no te atreves a mover porque está lleno de recuerdos y tiene un gran valor sentimental. Pero puede ser también otra posibilidad: un piano viejo que no sabes muy bien cómo quitar del medio.

Si estás en el segundo caso, hay una idea que puede ser perfecta para ti. Se trata de convertir el piano en un escritorio, aunque para ello, tendrás que sacrificar algunas partes del piano.

Y es que fíjate en el resultado…

Desde luego, ni siquiera parece el mismo piano, ¿verdad? La idea es de lo más original. Para empezar, se ha pintado el piano en color negro, decorándolo en la parte de encima con un teléfono antiguo, una máquina de escribir de estilo vintage y unos relojes de arena.

La verdad es que la idea es estupenda, eso sí, hay que quitar la parte del teclado, porque es la zona en la que se sitúa el escritorio, para apoyar el ratón, el teclado… Una de las cosas que más me gusta de la propuesta es la idea de aprovechar el hueco del piano para colocar dentro el ordenador, que se ve como si fuera una pantalla de televisión. ¿No te parece muy original?

Por otro lado, me parece todo un acierto colocar en el interior (en la misma zona en la que se queda la pantalla del ordenador) unas luces de colores, que pueden ser perfectamente LED. Fíjate en lo bien que quedan en diferentes tonos:

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Lo cierto es que cualquiera de estos colores queda bien, aunque el morado es uno de mis preferidos… ¿Y el tuyo?

Sin duda, convertir el piano en un escritorio es una idea realmente original, que puede quedar francamente bien, con estilo y mucha personalidad. ¿Te gusta?

Fotos de Mrsamberapple