Hemos hablado en muchas ocasiones de la gran cantidad de posibilidades que ofrece el mundo del reciclaje y del DIY a la hora de poner un toque original y diferente a la decoración. Lo cierto es que las posibilidades son muchas, y hay que poner en marcha la imaginación y la creatividad para darle nueva vida a esos objetos que estaban destinados a acabar en el cubo de la basura.

Es el caso, por ejemplo, de este sofá, que está roto y que parece no tener mucho remedio. Sin embargo, no hay más que ponerle un toque original y diferente con una mano de pintura y un buen tapizado.

Para empezar, lo mejor es lijar las partes de madera, para quitar los restos de suciedad y de barniz, y dejar las patas y el respaldo preparados para darle una mano de pintura. En la imagen se puede ver cómo se ha optado por el blanco, pero dependiendo de cómo quieras que quede el sofá puedes lanzarte un poco más con otro tipo de colores más alegres y animados, sobre todo si quieres conseguir un sofá muy moderno y actual.

Después, solo tienes que conseguir tela del estampado que más te guste, o en un color liso que quede bien con el que has elegido para el respaldo. No hay duda de que este tipo de sofás de aires clásicos quedan mucho mejor con un estampado moderno y actual, ya que el contraste queda muy bien.

Fíjate en el resultado:

No hay duda de que la diferencia entre ambos es enorme, ¿quién diría que es el mismo sillón? La verdad es que con un poco de imaginación y sin necesidad de hacer grandes desembolsos, se pueden conseguir resultados realmente excepcionales.

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Fotos de Design Sponge