El feng shui de la cocina

Ya hemos hablado anteriormente de los fundamentos del Feng Shui y la importancia que la ubicación de los elementos de la casa tienen para una buena armonía. Hoy vamos a centrarnos en un espacio concreto que ocupamos a diario: la cocina.

Aunque nos parezca una tontería, lo cierto es que la colocación de los espacios nos ayudará. Para ello debemos mantener un equilibrio entre cinco elementos fundamentales en esta habitación: agua, fuego, tierra, metal y madera. Todos ellos, aunque te parezca mentira, están presentes en nuestras cocinas a través de objetos como la encimera, las hierbas aromáticas, los fogones, los grifos… Estos elementos deben combinarse a través del arte cromático para no cargar el ambiente.

Así, se desaconsejan tonos rojos o azules en la cocina, porque el agua y el fuego ya nos dan estas tonalidades. Además, el azul es un color que se asocia con el baño y no con la comida, por lo que influirá en nuestras ganas de comer. Los tonos más apropiados para esta habitación son los amarillos o los tonos verde claros o marrones. Potencian los otros elementos, sobre todo la tierra.

Además, es importante la ubicación dentro de la casa y su relación con otras habitaciones. La cocina nunca debe estar enfrente o al lado del baño, porque las energías chocan. Si no puedes evitarlo, cierra las puertas de las habitaciones para que no estén en contacto directo. Tampoco es bueno que la cocina se vea desde la puerta principal, aunque sí es recomendable que esté cerca de la entrada de la casa.

Por último, debes evitar que la cocina y el comedor estén en la misma habitación. Aunque ahora las casas modernas juegan con los espacios únicos, lo ideal es que estén separados. Si no puedes conseguirlo, hazlo de manera visual: separa con biombos o juega con la iluminación.

También te puede interesar:  Habitaciones alfombradas y sus ventajas

 

Fuente: Feng Shui Mundo