Nuestro escritorio, se convierte en nuestro habitual sitio de trabajo, en el cual, debemos de pasar horas en él y nunca nos dedicamos a decorarlo, este es un motivo muy importante, pues la decoración, hace sentirse a gusto consigo mismo y este lugar es muy especial.

Un pequeña pizarra de corcho, nos puede servir a modo de archivador. Documentos pendientes, notas para revisar… los papeles doblados por encima de la mesa dan sensación de agobio, incluso a veces debemos de mover el teclado del ordenador para coger papeles doblados que hemos depositado debajo, por ello, una pizarra de estas características nos hace un papel primordial para tener nuestro trabajo organizado.

Si lo tuyo es decorar el espacio, no hace falta un gran presupuesto, con recortes de revistas, trabajos propios o de los niños… puede quedar un rincón muy acogedor.

Hemos de tener en cuenta que el ambiente ha de quedar sereno, equilibrado, con energía, cómodo… ha de estar desahogado, pero a la vez con todos los muebles y accesorios necesarios.

Es difícil combinar lo sobrio con lo alegre, pero con ingenuidad e ingenio, lo podemos conseguir.

Hemos de tener en cuenta que el lugar de trabajo es quizás el segundo lugar más importante de la casa, en él se pasan muchas horas, a veces duras y difíciles, por ello debemos de conseguir el ambiente acogedor y reconfortable, que no nos provoque rechazo. Un lugar de trabajo acondicionado y decorado, asegura la rentabilidad, disminuye el estrés, pues todo lo que nos rodea influye en nosotros.

El espacio ha de ser luminoso, con una mesa amplia, varias estanterías, una silla cómoda y cajoneras auxiliares. Todo muy sencillo, con materiales, colores y detalles pequeños.

También te puede interesar:  Decorar un dormitorio en beige y blanco