El paso a paso de una habitación infantil a una adolescente

Tarde o temprano llega el día en el que los niños no son tan niños y empiezas a sentir los cambios de su edad. Entre todos esos cambios están los de querer reafirmar su nueva identidad y cambiar las cosas que le han rodeado durante años. Por eso es habitual reformar su habitación y adaptarla a sus nuevos gustos. El cambio que os mostraré es el de una habitación de chica, que pasó de ser el cuarto de una princesa a ser su rincón personal.


Después que la joven eligiera una temática urbanita, con las ciudades más famosas alrededor del mundo como foco, la decoración se ha ido basando en el recurso con elementos que las recreen. Los tonos que la componen son el blanco, el negro, el gris y el rosa.


Para la pared se ha elegido un papel pintado con ilustraciones, tipografías y logos variados que le dan ese ambiente renovado. En la puerta del armario, tres grandes vinilos con una Torre Eiffel distinta en cada ocasión, ocupan casi toda la superficie de la puerta, siendo así el elemento principal en la habitación.


Con los estantes que aparecen repartidos por la pared principal, se ha querido dejar toda la parte frontal al descubierto y parte de la trasera. En ellos ahora caben todos sus libros, discos y cajas con recuerdos, que se mezclan nuevamente con el estampado elegido para el papel de la pared.


Estoy de acuerdo con la reforma en casi todos los cambios y elementos que los decoran, excepto por los vinilos del armario. Creo que le restan elegancia y la vulgarizan, algo que se pretendía evitar al plantear el cambio. Por suerte los colores elegidos se han utilizado de una forma moderada y no compiten, sino que conviven con armonía. Este ejemplo también sirve para no olvidarnos del paso principal en toda reforma, el planteamiento inicial.

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